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Las ciudades versus Trump

Ninguna ciudad puede
decir que no vamos a convertir nuestras fuerzas policiales en agentes de
inmigraci
ón…¿pero no sería más fuerte si 200 ciudades lo
dijeran e hicieran simult
áneamente” Bill de Blasio, Alcalde de Nueva York.
Desde su campaña a la presidencia de Estados Unidos
de América (EUA) Donald Trump ha tenido
un discurso anti-inmigrant, llevándolo a
proponer desde la creación de un
muro fronterizo con México, restricciones
de entrada y la deportación de
los inmigrantes sin papeles. Para ello ya ha firmado tres órdenes ejecutivas en este sentido. Una
de ellas pretende limitar los fondos federales a las “ciudades santuario”
,
si no cooperan con el envío de
información al Servicio de Control de
Inmigración y Aduanas del gobierno
federal sobre la situación
migratoria de una persona con el fin de deportarla de EUA.
Cabe señalar que las ciudades santuario, es el término genérico usado para jurisdicciones (estados, condados y ciudades)
que limitan su cooperación con
los agentes de inmigración del
gobierno federal de EUA, protegiéndolos
de facto de una posible expulsión del
país. Por ejemplo, en Chicago, existe
una regulación (Welcoming City Ordinance) que prohíbe arrestar a una persona solamente
por su situación migratoria o negarle un
servicio público. Regulaciones similares
existen en al menos  663
condados y cinco estados de EUA
Ilustración 1:
Ciudades Santuario en Estados Unidos de Am
érica

La ley decretada por Trump ha
generado una fuerte oposición entre
muchos alcaldes de grandes y pequeñas
ciudades de EUA. Por ejemplo, los alcaldes de Nueva York y Chicago, Bill de
Blasio y Rahm Emanuel, han confrontado públicamente
ésta política,
mientras que la ciudad San
Francisco ha entablado una demanda
de inconstitucionalidad contra la orden
ejecutiva firmada por Trump. Incluso, Los
Ángeles ha descriminalizado el
comercio ambulante
, para evitar levantar cargos criminales contra inmigrantes
que pueden poner su estadía en
riesgo. 
Esta reacción de las ciudades de EUA tiene su lógica, dado el enorme peso que tiene la
población inmigrante sin papeles en muchas
ciudades. De acuerdo a un reporte de CityLab Latino, se estima que en EUA
viven 11.1 millones de inmigrantes sin papeles, de los cuales el 61% vive en 20
áreas metropolitanas
(que concentran
el 36% de la población total
de EUA). Las zonas metropolitanas que más
resaltan son la de Nueva York, en donde habitan hasta 1.15 millones de
inmigrantes que representan el 5.7% de su población, y Los
Ángeles, donde los inmigrantes alcanzan
el millón de habitantes y representan
hasta el 7.5% de su población. 
Ilustración 2:
Las 20
áreas urbanas con mayor población indocumentada

Fuente: Cortesía de CityLab Latino/Univision. Información publicada originalmente en
la nota  “Estas son las ciudades con más inmigrantes indocumentados
en Estados Unidos
”.
Dado el peso económico de las ciudades y en muchos
casos su presencia mediática,
se han convertido de inmediato en rivales de las políticas de la administración Trump
y se ha argumentado que pueden llegar a contrarrestar
su poder
. Como De Blasio ha
mencionado
“si combinas el poder de las
ciudades americanas, eso puede ser realmente un cambio de juego en términos de moderar esa agenda”. 
Tabla 1: Población indocumentada por área metropolitana en EUA

Fuente: Cortesía de CityLab Latino/Univision.
Información publicada originalmente en la nota 
Estas son las ciudades con más inmigrantes indocumentados en Estados Unidos”.

Además, las ciudades han sido de una u otra forma epicentro de
resistencias contra el nuevo gobierno federal de EUA. En varias grandes
ciudades se han presentado todo tipo de protestas contra Trump, desde el
anuncio de su elección
,
el día de que asumió como presidente, hasta protestas
en los aeropuertos
en reacción al veto
de entrada a EUA a población de 7
países de mayoría musulmana
. Probablemente la mayor de estas ha sido
la llamada “Día sin inmigrantes”, una huelga de empleados de
restaurantes y de trabajadores de la construcción en
las grandes ciudades para demostrar su importancia económica. Los
inmigrantes representan el 22% de la clase obrera y el 17% de los empleados en
el sector servicios
, llegando a representar más del
50% de los trabajadores en ciudades como Los Ángeles,
Miami o Nueva York.
No extraña así que
tres gobernantes de las ciudades más
importantes de México (el jefe de gobierno de
la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, el presidente municipal
de Guadalajara, Enrique Alfaro, y el presidente municipal de Ciudad Juárez, Armando Cabada) se
reunieran con el alcalde de Chicago
y buscarán
tender puentes para discutir sobre comercio, inmigración y protección de
derechos humanos.  Asimismo, esta
cooperación entre ciudades de México y EUA puede ser fundamental en términos económicos, ya
que el 69% del comercio binacional se realiza entre las zonas metropolitanas de
ambas naciones
La resistencia de las ciudades sin
duda puede ser esencial para evitar la difusión de
políticas que afecten a los inmigrantes.
Sin embargo, habría que ser cautos, pues en
parte el éxito de muchas grandes
ciudades de EUA se debe al conectarse con la economía global, éxito
que también fue lo que generó una gran disparidad y separación con la realidad de gran parte de la
población de EUA (algo similar al contexto
detrás del Brexit). Un fenómeno que se le ha llamado “la
gran divergencia
”,
caracterizado por empleos de altos ingresos en el sector servicios concentrados
pocas en grandes ciudades. 
Basta ver los resultados
de las votaciones
de la elección
presidencial para notar que dichas brechas fueron capitalizadas por el discurso
xenófobo y nacionalista de Trump.
Mientras Hillary Clinton ganó en 90%
de los centros urbanos, Trump arrasó entre
el 75% y 90% de las zonas rurales, ciudades pequeñas y
medias y en los suburbios.
Si bien es necesario tender
puentes y alianzas con las ciudades santuario, en defensa de los connacionales y
aprender de sus políticas de defensa a los
migrantes, también habría que comprender las lecciones que brindan. El impulso de
un modelo económico urbano basado en la idea
de ciudades globales (ciudades competitivas) ha generado enclaves alejados de
la realidad, que además de
fragmentar poblaciones urbanas y naciones, es un caldo de cultivo para el
surgimiento de políticos extremistas. Es claro
que en un país tan desigual como México acentuar las brechas sociales y
la desigualdad siguiendo el mismo modelo urbano no puede traer nada bueno. Hay
que reconsiderar la idea de “ciudades
competitivas”, es decir, que compiten
entre sí por atraer inversión internacional, cuando lo que se requiere
es que cooperen las ciudades entre sí para
el desarrollo y protección de la
nación.
Este texto fue publicado originalmente en La Brújula de Nexos

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